El historiador zuliano Yldefonso Finol, nos explica qué ocurrió en Venezuela el 28 de enero de 1821 y el significado de la inclusión de la novena estrella en la bandera nacional. Entrevista a cargo del periodista Wilmer Medina, para el programa Somos UBV Radio.
Con el espíritu del Padre Libertador prendido en el pecho, la comunidad académica de la Universidad Bolivariana de Venezuela, Eje Geopolítico Regional Cacique Mara, emitió un comunicado público a favor de la inclusión de la novena estrella en la bandera nacional.
José Javier León, director del Eje, informó que "el ideal bolivariano ha sido siempre la unidad. Supo Bolívar que, solo unidos, podíamos hacer frente al imperio español y lograr la independencia, por eso hoy, cuando más unidos debemos estar, nace una extraordinaria propuesta y apuesta: la Novena Estrella para la bandera nacional, en el marco del bicentenario de la independencia de la provincia de Maracaibo del imperio español a favor de la causa bolivariana."
León afirmó que desde el Eje Cacique Mara y con el aval de la rectora de la Casa de los Saberes, Sandra Oblitas Ruzza, y del Ministro del Poder Popular para la Educación Universitaria, César Trómpiz, se suman a la lucha del Cacique Nigale y respaldan la propuesta liderada por el historiador y ex constituyentista zuliano, Yldefonso Finol, quien en entrevista concedida al equipo de Somos UBV Radio manifestó: "Ya llegó el momento que Venezuela le haga justicia al Zulia, colocando esa novena estrella en nuestra bandera nacional como el símbolo de nuestra zulianidad bolivariana, el símbolo de nuestra unidad indestructible del Zulia con toda Venezuela".
El investigador de la historia decolonial nuestramericana, es contundente al asegurar: "en la medida que los pueblos se aferran a su historia, fortalecen su sentido de pertenencia, su autoestima, su gentilicio, su orgullo patrio."
"Ya he dicho que los pueblos que pierden conexión con su ancestralidad son presas fáciles de intereses foráneos, y nosotros en este momento de acecho de enemigos externos como el imperialismo norteamericano, la oligarquía colombiana y lamentablemente, de venezolanos que se vendieron a esos intereses traidores a la patria, tenemos que enfrentarlos con argumentos, con conocimiento, con pasión patria, y eso solo se logra conociendo nuestros valores, nuestra memoria histórica", concluyó Finol.
El ideal bolivariano ha sido siempre la unidad. Supo Bolívar que, sólo unidos, podíamos hacer frente al imperio español y lograr la independencia. Una unidad que obviamente no podía ser solo en el territorio venezolano sino ir más allá, hasta abarcar todas las tierras en las que tenía presencia la corona española. La independencia parcial, era eso, sólo parcial y pronto se vería atacada y reducida a la anterior condición colonial. Se necesitaba en términos militares y geopolíticos, sacar de las tierras de habla castellana el imperio español y, en acuerdo con los militares patriotas brasileños, expulsar de América el imperio portugués.
Bolívar luchando contra todos, como un Quijote contra mil molinos, logró liberar cinco naciones. Su ejército celebraba con los pueblos liberados la independencia, y cuando se retiraba, volvían los herederos mentales de la colonia y en alianza con facciones y grupos armados, anegaban de caos lo que apenas recién respiraba un poco de libertad. Cuando no era la violencia, era la tozudez de los letrados, de los abogados hijos también de la colonia, que no entendían que el derecho debía nacer de la tierra y de los hombres y las mujeres, y no de los libros, solamente. Conquistada entonces la libertad con las armas, tornaban atrás y a la opresión, redactando leyes que beneficiaban a los ricos y poderosos, poblando de latinismos y retruécanos verbales, de fórmulas elegantes pero vacías, leyes que traducían y volvían a reproducir con disfraz republicano, las condiciones de desigualdad de la colonia.
Bolívar los llamó arquitectos de repúblicas aéreas. Estas repúblicas llenas de fablistanes y leguleyos, convertían la nación en grupitos, en sectas, en partidos. No bajó tranquilo al sepulcro el Libertador. Con su muerte la desunión cundió y la idea de dividir para vencer se cumplió a cabalidad. Los EEUU en los albores de convertirse en imperio, como ya lo había advertido con sagacidad Simón Bolívar, sembraron a través de sus actores locales, la cizaña y la traición. Pocos se mantuvieron leales, y cuando entorpecieron el camino de los arribistas, fueron sometidos al ostracismo o fueron asesinados. No nacieron Repúblicas sino republiquetas a la medida de los intereses mezquinos de quienes querían gobernar el país como una hacienda personal. En ese contexto, la unidad nacional se convirtió en desintegración. Se impuso el Caracas es Caracas y lo demás es monte y culebra. Lo que estaba lejos del centro desaparecía de la atención de los grupos de poder que administraban el país como un feudo. El Amazonas, el Zulia, Los Andes, Guayana. Cuatro grandes y ricos territorios, que siempre han estado en la mira de la desintegración cuando no del entreguismo. Un proceso también conocido como balcanización, que consiste en convertir en pequeños territorios lo que fuera un gran país, en manos de líderes regionales al servicio de intereses transnacionales. Lo que queda lejos del poder, queda lejos del control y el poder central. Esa es más o menos la tesis, que se expresa luego en políticas que no llegan a las fronteras, dejándolas desguarnecidas. Se pierde la idea de totalidad, del país como un todo.
Por eso hoy, cuando más unidos debemos estar, nace una extraordinaria propuesta y apuesta: la Novena Estrella para la bandera nacional, en el marco del bicentenario de la independencia de la provincia de Maracaibo del imperio español a favor de la causa bolivariana. Desde el Eje Cacique Mara decimos con el Cacique Nigale, sí a esa novena estrella y con orgullo, como le tocó en su momento a la octava de la provincia de Guayana, respaldamos la propuesta y la defenderemos porque, como bien lo dice su ponente, Yldefonso Finol, con esa estrella no comemos, pero tampoco comemos con abrazos y besos, y cuánta falta nos hacen tanto que, sin duda, la vida no tendría sentido ni mayor importancia si nos faltara la inmaterialidad del amor, que todo lo llena, que todo lo sacia.
A la propuesta de la Novena estrella, que aglutina tantas fuerzas y afectos, nos unimos y decimos: Venceremos. Sigamos juntos.
Dr. José Javier León Director de la UBV Eje Geopolítico Regional Cacique Mara
Equipo de Coordinadores Regionales de UBV Eje Cacique Mara.
(Prensa UBV Caracas /Solymar Acevedo). - La Universidad Bolivariana de Venezuela(UBV) conjuntamente con la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en San Vicente y Las Granadinas a través de su Instituto Venezolano para la Cultura y Cooperación Hugo Chávez Frías realizarán Foro Internacional : Voces Decoloniales y Pueblos en Resistencia. Pensar Latinoamérica y el Caribe en Contextos de Pandemia, Discurso Emancipador y Buen Vivir en el No Retorno a la “Normalidad” del Sistema Mundo, este jueves 21 y viernes 22 de mayo de 2020, en vivo través de la Plataforma Zoom, a las 4:00 pm.
La profesora María Figuerdo, Directora del Centro de Estudios Sociales y Culturales UBV, refirió que en el foro participarán destacados intelectuales e integrantes de movimientos sociales de América Latina y el Caribe, al mismo tiempo estará enmarcada en la 2da. Convención Internacional Centro de Estudios Sociales y Culturales (CONCESYC)-UBV. La invitación es a registrarse en la plataforma zoom y registro Concesyc.
Finalmente, Ingresa desde ya a los enlaces para registrate como participante del foro internacional en el marco de la Concesyc https://bit.ly/RegistroCONCESYC.
Una
pandemia de egoísmo amenaza la existencia de la humanidad. El contexto
global ha descubierto los verdaderos valores detrás de la propaganda, la
publicidad, las marcas, el marketing electoral y las pomposas
democracias sin pueblo. El capitalismo, defendido ferozmente por
fanáticos dueños de capitales especulativos globales, promueven volver a
la “productividad” aún sin una cura cierta para la enfermedad
propagada. El argumento más humano esgrimido hasta ahora es que
podríamos ir hacia una gran crisis económica global.
La
reaparición de la piratería como forma de obtención deliberada de
materiales médicos demostró la falsa cohesión de europeos y
norteamericanos. La aplicación de la libre oferta y demanda para la
obtención de mascarillas demostró la fragilidad de la “unión” de las
barras y las estrellas yanquis. El impulso histérico por la vuelta al
trabajo, sobre el argumento de que se perderán puestos de empleo,
pareciera que desestima la vida de los propios trabajadores ante la
enfermedad incontrolada hasta ahora.
Los
valores del capitalismo impiden decisiones a favor de la vida humana.
El egoísmo y la competencia como motores lógicos de las relaciones de
capital no admiten la existencia de una salud pública capaz de atender a
todos los ciudadanos por igual. Por esta menuda razón los pacientes de
Europa, EE.UU., Chile y otros enclaves no tienen refugio ante el
covid-19.
La solidaridad sorprende en los países del capitalismo
El
valor elemental de la humanidad, su desinterés en el desarrollo de la
otra persona, la natural tendencia a cuidar de los demás como uno mismo,
el amor entre seres humanos que nos permite el desprendimiento para su
salvación y a través de ella la salvación propia. Son valores
discontinuados por el capital y sus sistemas de dominación ideológica,
educación y conducción social.
El
personal médico (golpeado por los recortes presupuestarios globales para
arrinconar los sistemas de salud hacia la privatización) demuestra la
fortaleza del espíritu de sacrificio y altruismo al servicio de toda la
humanidad. Desde Venezuela seguimos insistiendo, con Fidel y Chávez, en
que hay que formar ejércitos de batas blancas para proteger a la
humanidad. Una medicina incluyente, científica, organizada desde la
familia, la comunidad y la especialización son defensa de la vida y la
contención de próximas pandemias. El gasto militar no puede hacer nada
contra un virus.
El asombro por la capacidad de amar del ser humano demuestra la crisis moral del planeta. El
fenómeno de la detención humana era impredecible: los cielos despejados
de humos contaminantes, la reaparición de fauna silvestre en el espacio
urbano, la reducción del ruido de la ciudad y la posibilidad de
escuchar a larga distancia el llanto de los niños, la palabra de la
madre y la voz de la amada sin tener que alzar los tonos, aún aturde a
los que nos acostumbraron a no tener un segundo de silencio, ni de aire,
ni de vida. Al dejar de depredar el medio en el que vivimos, la
humanidad ha podido presenciar la maravilla de un planeta que nos ha
demostrado que no estamos solos ni somos la única especie sobre la
tierra.
La síntesis del tiempo no
confronta dos modelos socioeconómicos, sino la correspondencia de la
humanidad con la lógica del capital. La educación para sobresalir y
aplastar al compañero, para escalonar méritos y despojar de derechos a
los menos aventajados es el caldo de cultivo de la guerra y el
resentimiento social. Es urgente la formación de la solidaridad en la
educación. Educar para entre ayudarnos, sobresalir dentro de un grupo
que logra sus objetivos, valorizar el liderazgo, desarrollar equipos,
construir humanidad en la búsqueda de la verdad. Urge a la humanidad ser
educada de un modo distinto.
¿Es
viable la humanidad bajo la competencia, el egoísmo, la imposición de
los más fuertes? ¿Es compatible la privatización de la vida cotidiana y
los derechos sociales con la protección de la vida humana? ¿El
consumismo y el crecimiento son modelos viables para la protección de la
vida y particularmente de la vida humana? La baja contagiosidad y
mortalidad del virus pandémico en Venezuela quizá pueda medirse en las
cantidades de acciones gubernamentales, organizativas y de salud pública
desarrolladas por el gobierno socialista de Nicolás Maduro Moros. Pero
veamos el motor de las decisiones y el basamento ético de ellas:
Solidaridad.
Bajo principios
egoístas sería imposible que la sociedad venezolana se cuidara entre sí
para evitar la propagación del virus. Las condiciones impuestas a
Venezuela por las medidas egoístas de EE. UU. contra el país no han sido
capaces de derrotar el valor de cohesión nacional, solidaridad y
responsabilidad social de cada uno de los venezolanos y venezolanas que
colaboran con un aislamiento social radical y altamente efectivo en la
contención del virus.
Miles de
venezolanos retornando a la patria en medio de la pandemia demuestran
que en la República Bolivariana de Venezuela serán ayudados por alguien,
respaldados por un pueblo y protegidos por un gobierno.
El
período de la cuarentena en occidente expone con alta fidelidad que la
sociedad no es un cúmulo de egoístas luchando por su sobrevivencia, sino
una expresión natural de la solidaridad y la dignidad humanas. El
mercado nos mintió, el dinero no resuelve el problema humano y por sí
mismo el capital es incapaz de salvar a nadie.
La Universidadad Bolivariana de Venezuela (UBV) sede Zulia, en el cierre
del Primer Congreso para la Descolonización Universitaria, con la
presencia de sus máximas autoridades, el Ministro de Educación
Universitaria y Rector de la UBV, abogado César Trompiz, el Secretario
de Educación Universitaria Temístocles Cabeza y el Director del Eje
Cacique Mara, José Javier León.
Las Comunas y los movimientos sociales mostraron su protagonismo con el
mayor número de participación. Así lo dio a conocer el equipo
organizador del evento, el cual estuvo conformado entre otros, por la
Dra. Hayde Chinchilla, el Dr. Rafic Suqui y el Dr. Rodolfo Delgado,
quien proyectó los siguientes resultados por participación: Comunas y
movimientos sociales estuvieron: 212 líderes sociales; Universidades
públicas como la la UBV y LUZ: 172 participantes; URBE: 156. Lo cual
demuestra el carácter inclusivo de la convocatoria y el entusiasmo por
hacer del Congreso un espacio para la reflexión y la crítica.
El equipo organizador, encabezado por las autoridades de la gobernación del Estado Zulia, alcaldía de Maracaibo y rectores de las diferentes casas de estudio, expusieron los resultados por cada una de los 5 Ejes distribuidos por temáticas en el Primer Congreso.
Coordinadores, docentes, estudiantes e investigadores participaron en la Plenaria, luego de su participación activa en las ponencias y mesas de trabajo.
El poder popular y sus diferentes formas de organización presentes activamente durante todo el Congreso Descolonizador.
Textos e imágenes Lissette Pérez
Profesora del PFG Comunicación Social
Voy a
comenzar diciendo lo siguiente: yo estoy muy contento por el bloqueo
norteamericano, estoy feliz, porque sin bloqueo no nos ponemos a
pensar en nosotros mismos. Nosotros tenemos un problema estructural y
es que fuimos educados bajo el rentismo petrolero. El rentismo creó
unas condicionaes totalmente laxas e hizo que pensáramos en
universidades desconectadas del trabajo, de la realidad, de los
territorios; total, había dinero para cubrir lo que necesitábamos,
para importar. Aquí se convirtió en un extraordinario negocio la
importación, todos los sectores vinculados a la importació fueron
enormemente enriquecidos por la bonanza petrolera e incluso con las
crisis petroleras. Total que, el rentismo para nosotros ha sido una
enfermedad estructural y eso se trasmitió e irrigó todo el cuerpo
social y por supuesto, llegó a las universidades.
Nuestras
universidades formaron esencialmente para el sector que llaman
terciario, el de bienes inmateriales y servicios, y en muchos casos
desconectado de los verdaderos nódulos productivos. Había carreras
en la que las élites tenían acceso más directo, ingenierías,
arquitectura, ciencias de la salud, derecho, con unos filtros
sociales terribles porque eran carreras sensibles al aparato de
enriquecimiento capitalista. Total que en esos puntos sensibles el
filtro era mayor, sólo entraban élites y por supuesto con un
sentido completamente desnacionalizado, antinacional incluso. Y
nosotros estamos sufriendo hoy las consecuencias de ese cuerpo de
ingenieros, médicos, abogados, etc., que trabajaban en función de
los intereses del capital y hoy están a su servicio. Por eso es tan
importante la universidad de las Ciencias de la Salud, que hayamos
recientemente desprivatizado psicología, que se hayan desprivatizado
los estudios jurídicos, arquitectura, o sea, debemos ir
desprivatizando, poco a poco ir abarcando todos los espacios del
saber y de la producción de ciencia y tecnología con un
conocimiento y una formación con interés nacional y en función del
proyecto de la Patria.
Es muy
importante que nosotros estemos conscientes de cómo el rentismo se
constituyó en una enfermedad y cómo nuestras universidades se
plegaron a esas estructuras. Nosotros necesitamos verdaderamente
producir, sólo que los nódulos, los puntos sensibles de la
producción siguen estando en manos privadas, o en manos nacionales
que tienen todavía políticas o que se gerencian de tal manera que
les sirven a intereses privados. El primer día del Congreso sostuve
una pequeña conversación con un compañero que trabaja en Pequiven
y le planteaba un proyecto que queremos desarrollar en la UBV. Lo voy
a decir someramente, el punto es que para desarrollar ciertos
proyectos Pequiven produce la materia prima y nosotros pudiéramos
tener como universidad acceso a esos insumos para desarrollar
proyectos de transformación de esa materia prima en la universidad,
pero resulta que esos canales no están hechos, no están dados, y
cuando se procuran aparecen las trabas burocráticas y
administrativas que son herederas y han sido construidas precisamente
por el pensamiento rentista y que ha hecho que las universidades
verdaderamente no se vinculen con el aparato productivo y la
transformación del país. Y eso es a propósito, eso ha sido creado,
tal una fábrica de pensamiento desterritorializado, desconectado de
la realidad de modo que nuestros proyectos y desarrollos terminan
desvinculados de las comunidades, de la sociedad, de la
transformación. ¿Cómo lograr que nuestras universidades se
conecten con la realidad?
Yo
vengo de la UBV y siempre he dicho esto a mis compañeros. Nosotros
tenemos una unidad que se llama Unidad Básica Integradora Proyecto
que transversaliza todo el plan de formación, pero esa unidad que se
llama Proyecto no tenía proyectos, esa es la verdad. Teníamos hecho
diagnósticos, pero desconectados de la transformación de la
realidad, sin conocimiento real de las condiciones de producción, de
las condiciones reales. Y eso nosotros lo heredamos porque venimos de
una formación que desterritorializa, que descontextualiza, que nos
prepara para la fuga, para irnos a otros países.
Nosotros
tenemos que hacer un esfuerzo en la UBV para que Proyecto sea un
semillero de proyectos de transformación, vinculados a la realidad,
capaces de generar emprendimientos productivos que vayan directamente
a lo que nosotros necesitamos crear, que es trabajo. El trabajo para
nosotros debe ser verdaderamente productivo. Nosotros no podemos
seguir egresando profesionales para el sector terciario,
profesionales que trabajan en cualquier cosa y muchas veces en nada
de lo que estudiaron, con opciones de trabajar casi que en cualquier
cosa porque su formación no estuvo vinculada a su área profesional.
Se trata entonces de una reingeniería porque el asunto es
conectarnos con la realidad y son los currículum los que tienen que
avanzar en esa dirección.
Nosotros
necesitamos conocer nuestros territorios, hacernos de nuestra
memoria, construir ciencia y tecnología con saberes propios.
Necesitamos hacer una verdadera reflexión sobre las tecnologías y
un poco desmontar eso de las “tecnologías de punta” de
“avanzada” porque el mismo Oscar Varsavsky decía, autor que
debemos leer, que bien podíamos funcionar con tecnologías
desfasadas con respecto a las tecnologías que manejan en el “primer
mundo” o eso que llaman ellos primer mundo. O sea, nosotros no
necesitamos estar en la punta de la tecnología. Si nuestros
campesinos, los que hoy nos dan de comer, los que producen papa y
tomates, los que trabajan en el páramo andino, estuvieran pensando
en las tecnologías de punta, nos morimos de hambre, porque donde
ellos producen lo hacen en condiciones del siglo XIX, XVIII, XVII y
con conocimientos ancestrales. Si nosotros no reflexionamos sobre las
capacidades productivas nuestras, si no hacemos conciencia de
nuestros procesos, vamos a estar en condiciones problemáticas para
hacer frente a la realidad.
Por
eso, agradezco la situación. En términos históricos,
sociopolítico, agradezco que suframos un bloqueo porque obligado
tenemos que vernos a nosotros mismos, o sea, no tenemos más remedio.
Y ese vernos tiene que ser intenso, festivo, apasionado, fervoroso, y
eso yo lo he visto en este Congreso y en todas las actividades que de
aquí en adelante se diseminen y se irriguen por todo el cuerpo
social de nuestras comunidades, de nuestras universidades.
Es un
momento propicio . Además, les estamos dando una estocada a los
neoliberales, el pueblo latinoamericano y el pueblo chileno, “vitrina
del neoliberalismo” le está dando una estocada al neoliberalismo.
Cuantas marchas, ponencias, discusiones teóricas se han hecho contra
el neoliberalismo y tuvo que salir el pueblo chileno a enfrentarse
al ejército para demostrar que el neoliberalismo es una mierda.
¡Cuántas veces se ha dicho! Pero es el pueblo, es el pueblo
movilizado, el pueblo consciente que tuvo que salir a dar
literalmente la vida porque ahí sí hay represión.
La idea
básica entonces es que estamos en un momento hermoso de crisis
porque precisamente en las crisis suceden los partos y vamos a parir
juntos.
16 de octubre de 2019 (Tomado del grupo WhatSapp del I Congreso Zuliano de Descolonización)
Cumpliendo con la orientación de nuestro Gobernador Bolivariano Omar Prieto Fernández, Trabajando en equipo por la revolución, la Secretaría de Educación Universitaria Ciencia Tecnología e Innovación, en conjunto, con el Ministerio del Poder Popular para el Proceso Social del Trabajo, articulamos con las instituciones de Educación Universitaria del Estado Zulia, estrategias para implementar una Política Pública integral, para la Educación y Trabajo Productivo. Unas de las principales orientaciones, es conseguir mecanismos para la inserción al proceso social de trabajo. Construyendo el Zulia Potencia y, consolidando el Zulia seguro. Formando al hombre Socialista del siglo XXI, con nuestro Presidente Nicolas Maduro Moros, Venceremos!!!".
La Dirección de educación Universitaria del Municipio San Francisco de la Mano de la Secretaria de Asuntos Universitarios afinando detalles con las diferentes universidades de nuestra localidad para el lanzamiento del primer congreso zuliano "Descolonización Universitaria " (Tomado del grupo WhatSapp del I Congreso Zuliano de Descolonización....)